domingo, 25 de mayo de 2008

Liberalismo

Liberalismo
El liberalismo se presenta en la historia política constituyendo una nueva versión de sociedad , la sociedad liberal, sobre la que se construye lo político y cuyos cuadros pueden ser encerrados en las nociones básicas del individualismo y la libertad.

Como surgió el Liberalismo
El liberalismo surge como la síntesis de varios elementos: el inmovilismo de la economía medieval, el antropocentrismo renacentista, el racionalismo y el utilitarismo, el protestantismo, que van conjugándose y adaptándose recíprocamente durante varios siglos. Pero los factores que actúan como catalizadores de realidades e ideologías heterogéneas y divergentes serán la concepción antropológica individualista y la de una libertad absoluta y omnímoda.

Caracteres principales del liberalismo
1. Individualismo. Opone a la concepción comunitaria cristiana medieval el culto de la personalidad. El individuo aparece en el nominalismo y en la Reforma protestante con su famoso "libre examen" que luego será la "libertad de conciencia".
2. Autonomismo moral. Se relativiza la ética y se subjetivaza el juicio moral. En el fondo, el liberalismo esconde un gran escepticismo respecto de la verdad. El valor absoluto deja de ser el Ser (la Verdad) para pasar a la Libertad.
3. La bondad natural del hombre. Antropológicamente, el liberalismo postulará con Rousseau la teoría del "buen salvaje" y extrapolará el mal de la sociedad.
4. El racionalismo laicista. La verdadera fuente de luz y progreso será la razón y no la fe.
5. El utopismo o la creencia en el nuevo paraíso terrenal. La idea de un estadio feliz se traslada del comienzo de la humanidad al futuro. Pero esto exige un nuevo mesianismo. Y ese mesianismo tienen un motor: La Libertad. Cuando el hombre sea libre e instruido podrá construir "el paraíso de aquende". Es el "despotismo ilustrado" del liberalismo. Así se expresa su utopismo agresivo, típico de las ideologías modernas.
6. El contractualismo social. Lo social no es una realidad natural en el hombre. Se origina en un contrato.
7. El democratismo. Si los hombres son iguales y naturalmente buenos, si al origen de la sociedad hay simplemente un contrato, es obvio que nadie puede arrogarse el poder político. Pero la sociedad no -hoy por hoy- no puede existir sin gobierno, y por lo tanto sin poder o soberanía política.

EL CONCEPTO DE CULTURA POLÍTICA EN EL LIBERALISMO POLÍTICO DE JOHN RAWLS
En primer lugar diremos que a Rawls se le considera como positivo en el mundo anglosajón exclusivamente, lo que no quiere decir que su teoría carezca de valor de abstracción. Supone que la justicia se encuentra en los valores morales construidos alrededor de la cultural y la institucionalidad política de los Estados democráticos. Rawls propone como objetivo de su liberalismo político la formación de principios políticos que permitan la articulación de la justicia en una sociedad plural que tiene tres características:
· La moral es un valor superior que debe ser la base de las instituciones políticas, sociales y económicas.
· La sociedad es el origen y fin de la política.
· Debido al valor de la sociedad en la construcción del Estado nacional, las instituciones representan el vínculo entre ambas partes.

Por supuesto que estamos hablando de Estados democráticos. Pero Rawls sigue siendo romántico en su interpretación de la justicia, puesto que deja al margen de su análisis los sentimientos naturales del ser humano, que bien es cierto siempre buscarán la superación y dominación, también es cierto que lo harán sin importarle que afecte a otros individuos tanto en su persona como en sus propiedades. Entonces si las instituciones están dirigidas por hombres y no por valores democráticos ¿cómo podemos llegar a la ansiada posición original?

Comunitarismo
Debido a los problemas del individualismo, algunos autores como Taylor, Sandel y Walzer han planteado la necesidad de considerar las teorías clásicas del liberalismo desde una perspectiva comunitaria.
El modelo comunitarista es liberal por tres razones: primero, porque considera válidos ciertos conceptos típicamente liberales, como libertad, igualdad, derechos, justicia distributiva, etc; segundo, porque no ve las instituciones liberales como algo que debe ser abolido o modificado en su totalidad, sino más bien las considera como algo que ha sido logrado a través de la práctica política de ciertos grupos sociales; tercero, porque distingue entre la justicia en general y la justicia distributiva: mientras que un comunitarismo socialista trataría de cambiar, por ejemplo, una cierta estructura económica y social como el capitalismo, el comunitarismo liberal afirma que se tienen que conservar ciertas estructuras mejorándolas mediante un sistema de justicia distributiva.
Sin embargo, aunque el modelo comunitarista afirma ciertos valores liberales, los explica de una manera diferente. Así, abandona el individualismo ético, político y económico para dar cuenta nueva del sujeto social, de la cooperación y de la justicia distributiva.

Charles Taylor recurre a la idea aristotélica del hombre como animal social y político que no puede auto realizarse fuera de la comunidad. Según esta idea, el hombre sólo puede constituirse como sujeto moral dentro de una comunidad en donde existe un lenguaje y en donde hay un discurso moral. Todos los conceptos morales y políticos que usamos como el de persona, de dignidad, de autonomía, son logros históricos y culturales que necesitaron, para ser aceptados, de la existencia de ciertas instituciones y asociaciones estables y continuas. Estos conceptos no pueden ser considerados como elementos a priori que el hombre posee en una situación hipotética, previa al surgimiento de la política, sino que dichos conceptos son el resultado de movimientos políticos y sociales, que han quedado plasmados en las instituciones.

Un ejemplo de esta tesis lo constituye la interpretación comunitarista del concepto de libertad. Dicho concepto se basa en los siguientes supuestos: primero, el desarrollo de la libertad requiere de una comprensión del sujeto y únicamente mediante esta comprensión las aspiraciones del hombre de lograr cierta autonomía y autodirección se vuelven concebibles; segundo, la comprensión no es algo que podamos conquistar por nosotros mismos, sino que en gran parte es algo que se define a lo largo de nuestras conversaciones con otros y de nuestras prácticas en la sociedad.

Por estas razones la idea del hombre libre requiere de una matriz social. Por esta matriz social, y a través de una serie de prácticas, la sociedad les reconoce a los hombres el derecho que tienen de tomar decisiones y de participar en el debate político.

Otra característica del comunitarismo es la del sujeto dotado de una capacidad de elegir, pero también dotado de una capacidad de reflexionar.
La capacidad de elegir está restringida a varios planes alternativos y a las consecuencias probables que se obtendrían si se eligen esos planes, así como a la intensidad relativa de los deseos e intereses del agente.
La manera de concebir a la gente, característica del modelo comunitario, implica una manera peculiar de concebir a la comunidad. La comunidad vista por este modelo no es un instrumento ni un sentimiento sino una manera de autocomprensión. Esto equivale a decir que los miembros de la sociedad conciben su identidad por el grupo del que forman parte.
Los modelos que parten de la noción del hombre como animal social no parten, como lo hace el individualismo, de una situación hipotética de estado de naturaleza, posición original, etc.- sino que afirman la existencia de una estructura social que es la condición del desarrollo de las potencialidades del hombre. Esta estructura puede ser la familia, la polis, la sociedad sin clases, etc.
Esto equivale a decir que existe una situación social antecedente, necesaria para plantear cualquier modelo de justicia distributiva. También significa que el tejido de la distribución está determinado por el carácter de los bienes que van a ser distribuidos, ya que éstos han variado históricamente.
Una vez que se tiene detectada la estructura, se deben considerar los principios de la justicia distributiva. Tomando en cuenta que la idea del hombre como animal social está relacionado con la idea de un bien común, parece claro que ciertas personas merecen más que otras porque su contribución al bien común es más importante. Esta idea está basada en un principio de contribución que Taylor llama: mitigado.

El principio de contribución mitigado tiene dos características: primera, la afirmación de que dado que la vida en común ayuda a los hombres a realizar sus potencialidades, aquellas personas que contribuyen más a la comunidad merecen más; segunda, la afirmación de que dado que la vida comunitaria es un bien en sí mismo, al adquirir ese bien estamos obligados a pagar una deuda, y ésta nos lleva a respetar los principios de la distribución.
Tanto las cuestiones de la estructura como las del principio de la contribución mitigada se derivan de la naturaleza de la asociación y de los bienes perseguidos en común. Esto significa que las demandas de la justicia distributiva pueden ser diferentes en distintos momentos de la historia y en sociedades diferentes. El error de las teorías individualistas, incluyendo las igualitarias, consiste en operar como si existiera un criterio único de la distribución. Por su parte el comunitarismo afirma que puede haber varios criterios de distribución. En algunas circunstancias un criterio de distribución que responda a las necesidades puede tener prioridad sobre el criterio de la contribución.


Ahora bien, las sociedades occidentales se caracterizan por descansar en estructuras igualitarias. Por ejemplo, ya no pensamos que ciertos individuos porque nacieron en una determinada familia merecen más que otros, o que algunos individuos por ser de algún color merecen más.
Por esta razón, la idea que subyace a los problemas de la justicia distributiva es la idea de igualdad. Las ideas básicas respecto a la igualdad se expresan en una preocupación por nivelar las diferencias permitidas en salarios e ingresos y en una preocupación por implementar políticas igualitarias. Estas dos ideas igualitarias son las condiciones de posibilidad de la democracia, ya que su cumplimiento permite que un mayor número de personas tengan oportunidad de participar o de ser representadas en los debates políticos.

Sin duda, con frecuencia creemos que este modelo es ilusorio o utópico, porque creemos que el comunitarismo es algo ajeno a nuestra realidad social. Sin embargo, nos queda la posibilidad de pensar acerca del comunitarismo, lo que Aristóteles pensó de la amistad, que no se asemeja a una emoción, sino a una virtud y como tal, requiere del hábito.

Luciana Cattaneo

Juan José Delamer

Nicolás Iriarte Lacomi

4 comentarios:

Liliana dijo...

¿Qué relación podemos establecer entre liberalismo, comunitarismo y democracia?

Juan Delamer dijo...

El liberalismo se basa en la idea del individualismo, que es la libertad de conciencia.
El Comunitarismo si bien toma ideas del liberalismo, apunta a la comunidad, que es la condición para el desarrollo de las potencialidades y no al individuo del hombre.
La Democracia se basa en la voluntad general
Una relación Positiva:
El Liberalismo, el comunitarismo y la Democracia se basan en la libertad.
Liberalismo: esconde un gran escepticismo con respecto a la verdad de la libertad.
Comunitarismo: Debido a la libertad logra autonomía y autodirección.
Democracia: Las libertades que esta protege se encuentran subordinadas por leyes.
En el liberalismo la sociedad se basa en un contrato, ya que lo social no es una realidad natural en el hombre. En el comunitarismo se vuelve a la idea Aristotélica del “Hombre como animal social y político”, que no puede autorealizarse fuera de la comunidad. En cambio en la Democracia de Rousseau asegura en el Leviatán y el contractualismo de Hobbes por lo tanto se inclina en parte al liberalismo.

Liliana dijo...

Digamos que el individualismo sostenido por el liberalismo clásico es mucho más que la libertad de conciencia, en todo caso, la idea de la igualdad de los individuos y la idea de la libertad negativa que propone Hobbes estaría más ligada a la noción de liberalismo que la simple libertad de conciencia. Si buscamos en la Constitución Nacional de 1853/60 vamos a ver una enunciación más precisa de los derechos individuales que deben ser garantizados por el Estado.
Los invito a buscarlos y a comentar de qué modo los principios liberales y comunitaristas se encarnan en las constituciones.
Les recomiendo la lectura de la CN y sus sucesivas reformas.

eliana dijo...
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