domingo, 25 de mayo de 2008

Política

Hanna Arendt destaca que las tres actividades humanas fundamentales son: la labor, el trabajo y la acción, estas dimensiones constituyen, lo que ella denomina “vita activa”.

La labor es la actividad que corresponde al proceso biológico del cuerpo humano. Esta se encuentra en el orden de la plena necesidad.
El trabajo corresponde a aquella actividad que excede el marco de la mera necesidad fisiológica. Esta corresponde a la innaturalidad de la existencia humana, que da lugar a un conjunto de objetos y de cosas durables y artificiales, que son un producto de las manos del hombre.
La acción es la única actividad que se desarrolla directamente entre hombres sin la intermediación de cosas y materias. Depende de la presencia constante de otros, donde vivir siempre significa vivir entre los hombres que son iguales.

Arendt dice: “la política se basa en el hecho de la pluralidad de los hombres”.
En este sentido, el mundo político es el ámbito de la palabra, del consenso, del acuerdo, de las relaciones de cooperación, con un fuerte sentido de legitimidad.
Pero aquí no está ausente el poder. Este se basa, según Arendt, en la capacidad de actuar concertadamente, donde poder y violencia no sólo no son lo mismo, sino que se oponen. De esta manera, política y violencia son términos totalmente antagónicos entre si.

La actividad política consiste en resolver, mediante la palabra, las diferencias que tienen la pluralidad de los hombres, con el propósito de vivir armónicamente, a pesar de la diversidad. Basándose en la concepción griega de la polis, Arendt entiende que vivir políticamente “significaba que todo era decidido a través de palabras y no a través de la fuerza y la violencia”, donde en la deliberación participan todos los miembros de la comunidad.

En otra esfera, Arendt rompe con el pensamiento político moderno, el cual establecía que la política se daba en la medida que tenía relación con el Estado, afirmando que existen estados y gobiernos que constituyen la negación de la política: “la tiranía es la peor de todas las formas de Estado, la más propiamente antipolítica”. Se basa en el hecho de que aquí prima la voluntad del gobernante por sobre la comunidad, por tanto no existe la participación comunitaria y las relaciones de poder se basan en la coerción.

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Carl Schmitt, como Arendt, niega la equiparación de lo político con lo Estatal. Este establece que no sólo lo político esta dentro de lo Estatal, sino que otros aspectos de la sociedad están relacionado con el propio Estado, como la cultura, la religión, la educación, lo económico, etc., y por ende la política también se relaciona con estos espacios de la sociedad y no exclusivamente con el Estado.

Schmitt basa el concepto de la política en la relación amigo-enemigo, que se da cuando los implicados en un conflicto (en el cual se produce un antagonismo extremo) se alinean en amigo o enemigo. Esta alineación se da para aumentar su poderío o simplemente por la supervivencia, con la finalidad de protegerse o atacarse, debiéndose tomar para esto una decisión: decidir quién es el enemigo. Todo antagonismo se transforma en político cuando consigue agrupar de un modo efectivo a las personas en amigo o enemigo.

Schmitt dice “cualquier antagonismo concreto se aproximará tanto más a lo político cuando mayor sea su cercanía al punto extremo, esto es, a la distinción entre amigo y enemigo”, es decir, que el antagonismo llega a un punto extremo donde la situación no se puede arreglar de manera pacífica (por una normativa o con la presencia de un tercero), sino que solamente se puede resolver entre los propios implicados y donde hasta se puede llegar a utilizar la violencia.
En este sentido, establece que el conflicto supone “la posibilidad real de matar físicamente”, con el propósito de asegurar la propia subsistencia. Así, la política no es un actividad continuada, sino más bien excepcional, que irrumpe con todo vigor cuando una relación de antagonismo entre las diferentes agrupaciones organizadas está por llegar a una lucha armada.

“La posibilidad efectiva de lucha tiene que estar dada siempre para que quepa hablar de política”. Así, el ámbito de la política queda relegado básicamente a las relaciones internacionales, y a las sociedades que están fracturadas, por ejemplo, una guerra civil.

Lo político puede “extraer fuerza” de los diferentes ámbitos de la vida humana, sus motivos pueden ser de índole religiosa, económica, cultural, etc. cuando se produce la agrupación en términos amigo-enemigo, pasan a segundo plano los criterios anteriores y la comunidad en cuestión se trasforma en una comunidad política. Lo que no se puede dar, es el recorrido contrario, por ejemplo “Economizar la política”.

Todo esto no implica que el objetivo de la política sea la guerra, sino que el conflicto está en la base de lo político, el interés público es siempre cuestión de debate y es imposible alcanzar un acuerdo final, pensar tal posibilidad es pensar una sociedad sin política.

Cristian Alonso
Francisco Dimarco
Federico Medina
Primer Año de Ciencias Sociales

6 comentarios:

Liliana dijo...

¿Cómo podemos pensar la relación entre la idea de la política propuesta por Arendt y Schmitt con la doctrina clásica de la política tal como está planteada en Aristóteles?

cristian dijo...

Entre la concepción de la política de Hannah Arendt con la doctrina clásica de Aristóteles, podemos encontrar una fuerte relación, ya que Arendt toma algunas ideas de esta.
Arendt, sostiene que el mudo político es al ámbito de la palabra, del consenso, del acuerdo, de la cooperación, con un fuerte grado de legitimidad. Donde, a través de la palabra y el consenso no por la violencia y la fuerza, con la participación de todos los miembros de la comunidad, es que se toman las decisiones y se resuelven las propias diferencias que tiene la pluralidad de los hombres.
Aquí se observa una relación directa con la concepción griega de la polis, en la cual se desarrolla el "Animal Político" y donde los ciudadanos se reunían a intercambiar perspectivas, opiniones, apreciaciones, surgiendo del debate las leyes y las decisiones.
En lo que respecta a la relación con Schmitt, no se puede encontrar una relación tan directa con la doctrina en Aristóteles, pero si algún punto en común.
El punto de relación podría ser la contingencia, el conflicto (pero no entendido en el sentido de violento), las distintas problemáticas o inquietudes que la simple pluralidad de los hombres plantea, y las cuales producen que se desarrolle la actividad de la política.
Es este sentido, para Schmitt, lo político se caracterizaría en la agrupación de amigo-enemigo, producida por el conflicto. Mientras que en Aristóteles, al igual que en Arendt, podríamos decir que la actividad de lo político se da en la capacidad de actuar concertadamente, mediante la palabra, el dialogo y con la participación de todos, para poder solucionar la problemática o contingencia, en el marco de la polis griega.
Entonces se podría observar que en ambas teorías se comparte que, a partir de una problemática o conflicto se desarrolla la actividad de la política, pero de diferente manera. En Schmitt será la agrupación en amigo-enemigo y en Aristóteles sera en la Polis, donde interactua el "Animal político", ya que es así por naturaleza.


Cristian Alonso

federico dijo...

Ante la pregunta planteada acerca de la existencia de una relación entre la idea de política establecida por Arendt y Schmitt con la doctrina clásica de la política como la plantea Aristóteles podemos encontrar una evidente similitud al complementar la idea de Arendt,”la cual establece que la actividad política consiste en resolver mediante la palabra, las diferencias que tienen la pluralidad de los hombres, con el propósito de vivir armónicamente, a pesar de la diversidad, basándose en la concepción griega de la polis, al igual que Aristóteles, el cual además plantea que la política nos convierte en seres humanos al hacernos usar la palabra y la persuasión en la deliberación común de la que a todos afecta. Es por esto que la política ocupa un lugar central en la vida de los ciudadanos al tener la capacidad de hacernos utilizar el dialogo para resolverlas diferencias que a todos perjudican y hacernos vivir pacíficamente.
En cuanto a la relación entre Aristóteles y Schmitt podemos establecer cierta semejanza en lo que respecta al vínculo entre la sociedad y la política. Aristóteles planteaba que ambos términos: sociedad y política eran lo mismo, es decir, la política contenía la social ya que el hombre era considerado un animal político; por otra parte Schmitt plantea que la política se relaciona con ciertos espacios de la sociedad como lo son la educación, la religión, la cultura y no solo con el estado.

Federico Medina

francisco dijo...

En la concepción de Arendt, tiene gran punto de comparación con la de Aristóteles, ya que ella opina que la política se da en el consenso, mediante la deliberación con la participación de todos los ciudadanos al igual que en la polis Griega de la Polis.
Los dos autores no consideran que utilizar la fuerza y la violencia, para conseguir la voluntad del soberano, sea una característica de la política, pues esto sería la negación de la misma.
Schmitt, en su concepción de la política, plantea que esta se da a partir de la agrupación amigo-enemigo por un conflicto, en este sentido es posible relacionarlo en cuanto a que según Aristóteles se resolvían los conflictos en la polis, pero parta que se produzca la política en necesario que exista previamente un conflicto para que luego se resuelva en la polis.

En conclusión, Arendt tiene una relación directa con la teoría de Aristóteles y la de Schmitt, es en ese sentido similar, pero en la mayoría de los aspectos disienten.


Francisco Dimarco

Liliana dijo...

Muy acertados los comentarios acerca de la relación entre el concepto griego de la política y el concepto de política planteado por Arendt. Sin embargo, con relación a Carl Schmitt, me parece que "lo político" está ligado, más que a la búsqueda del consenso a través de la palabra y la deliberación entre "iguales" (teniendo a la vista la natural desigualdad aceptada por Aristóteles entre los hombres), a la lucha y, eventualmente, la destrucción del enemigo.
¿Qué les parece?

Liliana dijo...

Schmitt basa el concepto de política en la relación amigo-enemigo, es decir, plantea la práctica política en el ámbito de los conflictos antagónicos entre ciertos implicados. Además, no considera a la política una actividad continuada, sino excepcional. Irrumpe con toda fuerza cuando el conflicto llega al punto de no poder resolverse de manera pacifica. Es atrayente, en mi opinión, como Schmitt relega la política, fundamentalmente al espacio de los conflictos antagónicos, mas aun, considera que mientras más antagónico sean dichos conflictos, mas se acercaran a la política.
Hannah Arendt coincide enteramente con la idea de política de Schmitt, aunque la primera pone mas énfasis en el carácter pacifico de su práctica, es decir, esta debe resolver las diferencias de la “pluralidad de los hombres”, utilizando la palabra “con el propósito de vivir armónicamente”.
Considero importante resaltar la idea de la necesaria diferenciación de lo político con lo estatal, ya que suele entenderse a estos dos ámbitos como equivalentes. Arendt, entiende que existen Estados y gobiernos que constituyen la negación de la política, como por ejemplo la Tiranía, donde prevalece la voluntad del gobernante por sobre la de la comunidad. En Schmitt, si bien lo político se encuentra dentro de lo estatal, también existen otros aspectos como la cultura, la educación, la religión, etc. Por lo tanto, la política se relaciona con dichos aspectos y no solo con el Estado

Lucas Pettinaroli